Comprendiendo el Principio del Contentamiento en las Finanzas

Antes de que consideremos estas preguntas, vamos a definir el término. Contentamiento es estar satisfecho con las circunstancias de uno, no estar quejándose, no estar deseando ansiosamente otra cosa, y tener la mente en paz. 

propósito, hace un tiempo, me encontraba enseñando acerca del contentamiento en una sesión de formación para asesores financieros. Uno de los participantes se dirigió a mí para mencionar la definición que él recordaba de David Jeremías (pastor de Shadow Mountain Community Church en San Diego, California) de lo que significa el contentamiento. Me gusta lo que escuché, él dijo que el contentamiento se compone de tres aspectos: mirar atrás sin resentimientos, mirar el presente sin envidia, y mirar hacia el futuro sin miedo.

Estoy convencido de que la definición de contentamiento no tiene nada que ver con dinero. Una persona puede tener mucho o poco dinero y aún así perder el verdadero sentido del contentamiento. Podemos quejarnos ya sea que tengamos poco o mucho. Podemos ser codiciosos con la misma facilidad de si tenemos mucho dinero al igual que poco. Podemos tener resentimiento, envidia y miedo.

El sabio rey Salomón escribió: "Quien ama el dinero, no tiene suficiente dinero; el que ama la riqueza nunca está satisfecho con sus ingresos. Esto también carece de sentido "(Eclesiastés 5:10) NVI. El contentamiento entonces, no tiene nada que ver con el dinero. Es una respuesta aprendida. El apóstol Pablo lo expresa muy claramente: "No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. "(Filipenses 4:11-12) NVI.

El secreto al que Pablo hace alusión es el resultado de aprender a pensar correctamente sobre el dinero y sobre Dios. Aplicar el principio del contentamiento en las finanzas consiste en aprender a ver el dinero como Dios lo ve, y nada más. El dinero es un medio para proveer nuestras necesidades y las de los demás, de la misma forma, la financiación puede ayudar a avanzar el Reino de Dios. El contentamiento también se deriva de aprender a ver a Dios tal y como Él es. Él es la piedra angular de nuestro contentamiento.

Me gusta lo que Major Ian Thomas, fundador y director del ministerio Porta-Antorchas, dice: "Lo que tienes es todo lo que necesitas, lo que tienes es lo que Él es, no se puede tener más, y no necesitas tener menos."

Sólo cuando tomo consciencia de que el Dios Creador del universo me ama y desea lo mejor para mí, puedo estar contento. Sólo cuando tomo consciencia de que él es soberano y providencialmente está en control de mi “parcela terrenal” (mi vocación e ingresos) se puede realmente estar contento. Sólo cuando aprendo a confiar en Él puedo sentirme satisfecho.

El contentamiento o la satisfacción es realmente un asunto espiritual, no es una cuestión de cantidad de dinero. Dios está siempre allí y nunca cambia. Él es constante y estable. Usted puede confiar en él. Pero… ¿puede usted decir lo mismo acerca del dinero? Proverbios 23:4-5 habla de esto cuando dice: " No te afanes acumulando riquezas; no te obsesiones con ellas. ¿Acaso has podido verlas? ¡No existen! Es como si les salieran alas, pues se van volando como las águilas." (NVI) ¿Cómo puedo estar contento con algo que se va volando?

No existe otro principio financiero que pueda tener más impacto en su vida que el siguiente: ¡El dinero no es la clave del contentamiento! El contentamiento tiene mucho que ver con su relación con Dios y no tiene nada que ver con su dinero. Una vez que usted se libere del amor al dinero y deje de ir tras él, puede tener mucho o poco y aún así estar contento de todos modos. En ese instante usted ha aprendido el secreto del contentamiento. Ahora bien, no sólo las familias que luchan para salir adelante financieramente cada mes tienen que ver con esto, muchas familias con altos ingresos luchan con aplicar el principio del contentamiento también.

Autor: Ron Blue

Traducido y adapatado por Guiselle Jimenez

Fuente: www.Enfoquealafamilia.com